El tranco de Nuestro Padre Jesús


      ¿ Habrá un sitio en Fiñana donde hayamos pasado más tiempo que
en el tranco de la Ermita de Nuestro Padre Jesús ?.

       Era el sitio donde se apuraba la noche. Le pedíamos al Moreno por "el confesionario" que nos  vendiera los cubatas cuando ya estaban cerrados los bares y él se quedaba limpiando ( se le daba un trago a la Coca Cola de litro y se reponía con ginebra Larios de garrafa ). Si no estaba el Moreno nos lo vendía su yerno "Chogüí". Nos íbamos para el tranco y empezábamos la conversación.

       Ahí se proyectaba la próxima serenata o lo que íbamos a hacer al
día siguiente. Siempre pienso lo hartos que deberían de estar los vecinos de oír nuestras conversaciones. Pero, claro, pensarían que el verano terminaría pronto.

       Algunas veces nos sorprendía el amanecer estando en animada conversación. Era el momento de irnos a comer unas brevas aprove- 
chando "la fresquita".

        A media mañana cambiaban los usuarios  del  tranco.    Se podía encontrar al Pulío, Perico el gitano, Joaquín el panderetas,  El Caco... 
Todo el que pasaba  hacía una parada y daba su opinión de lo que allí se estaba hablando.

GRUPO DE TERTULIANOS
    Cuando he vuelto por Fiñana 
he visto que, aunque no son los
mismos  tertulianos,  se sigue
con la misma costumbre.

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TRANCO DE NUESTRO PADRE JESÚS
 

ERMITA DE NUESTRO PADRE JESÚS