| Ingredientes
Sardinas.
50 g. de harina.
1/4 de litro de aceite.
1/8 l. de vinagre.
1 l. de agua.
1 cabeza de ajos.
2 hojas de laurel.
Una ramica de tomillo.
Pimentón dulce y sal.

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Este
plato también se hacía con el pescado sobrante del día
anterior. Se hace con más o menos agua, según el gusto de
cada familia.
Modo de hacerlo
Limpiar meticulosamente las sardinas (se pueden quitar las cabezas,
si se quiere).
A continuación, secar, salar y espolvorear ligeramente con harina,
sacudiéndolas seguidamente, para que no queden muy impregnadas.
Hacerlas en una sartén colocada a fuego vivo con un poco de aceite,
vuelta y vuelta, dorándolas por fuera y dejándolas poco hechas
por dentro.
Sacar sobre un papel, dejar escurrir y poner en un cuenco.
En una cacerola, pondremos el agua, el aceite, el vinagre, los dientes
de ajo, las hojas de laurel, la ramica de tomillo y el pimentón,
llevando el conjunto a ebullición; mezclar bien.
Verter el líquido caliente sobre las sardinas, de manera que las
cubra por entero; tapar y mantener en un lugar fresco (ahora vale el frigorífico),
durante un mínimo de tres horas, antes de servir.
Una receta de
la gastronomía fiñanera.
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