El canto de la lechuza


Podías oír su canto en el tejado de la Iglesia.
O en el de la Ermita de nuestro Padre Jesús. 
O en el de la capilla de San Antón...
    Seguramente, esperando algún resquicio para poder entrar y beberse el aceite de las lamparillas que, por entonces, ponían a los Santos. 
    Se tenía la creencia de que cuando cantaba por  la noche, anunciaba la muerte de alguna persona cercana al lugar. Era natural la preocupación de la gente si tenían algún familiar enfermo.. 
    Decían que si  la asustabas, te daba mala suerte durante 15 años. Y que si la echabas del sitio donde estaba, se iba a llorar a tu ventana durante toda la noche...
    Nos decían que, para librarse de todos esos maleficios, lo mejor era insultarlas. Y ese consejo lo seguíamos con todo entusiasmo.
    Pobres lechuzas... Nunca os reconocimos los grandes beneficios que nos proporcionabais.
Leyenda popular fiñanera.
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