Cuando íbamos a jugar a la entrada
del aljibe de la Alcazaba lo hacíamos siempre con un poco de miedo.
La entrada era como una playa y se veía sólo el principio. El fondo era oscuro y en él adivinábamos la presencia de la encantada. Ni que decir tiene que, en cuanto oíamos cualquier ruido, salíamos corriendo y no volvíamos hasta que pasaba un tiempo. Contaban que dentro del aljibe había una mujer que te podía coger y arrastrarte hasta lo más profundo del agua. Decían que un rey moro se había enamorado de una esclava y encadenó a su mujer hasta que murió. Después, la tiraron al aljibe. Y, desde entonces, la mujer esperaba a que alguien se acercara para vengarse. Como
de esta leyenda pueden haber
Leyenda popular
fiñanera.
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