PRIMER CONJUNTO EN FIÑANA      
           Tengo el honor de pertenecer al primer conjunto que se organizó en Fiñana. Con guitarras españolas equipadas con "pastillas eléctricas" y una batería sacada de no se donde tuvimos la cara dura de actuar algunas noches en el cine de verano.
           Pero no es esto lo que se trata de contar. Me voy a referir al primer conjunto "serio" que actuó en Fiñana.
 
       En el verano del sesenta y tantos estábamos sentados en las escaleras de la CNS y se nos acercó un señor que se puso a hablar con nosotros y a comentarnos que le parecía que la juventud fiñanera era una aburrida, que no sabíamos divertirnos y que queríamos que todo nos lo dieran hecho.
      Tanto nos picó en nuestro amor propio que empezamos a discutir con él. Total, que al final nos convenció de que organizáramos una fiesta con un conjunto de fuera, que eso daría mucha animación al pueblo.
      Se vino con nosotros a Guadix y allí pasamos toda la mañana buscando un conjunto. Al final encontramos uno que nos costaba 1500 pesetas y los bocadillos de la cena.
      Y nos pusimos manos a la obra para preparar "el baile" el sábado siguiente. Juan Alarcón nos dejó gratis el cine de verano. Preparamos una barra donde se serviría sangría, cerveza y cubatas de garrafón... La entrada sería gratis.
      Pues bien, pese a lo precipitado de la organización el sábado estaba la terraza al completo y se habían acercado a Fiñana mucha gente de los alrededores.
      Se nos presentó el problema de que habían venido muchos de Guadix acompañando al conjunto y estaban bebiendo de gorra en la barra. La cosa se solucionó hablando uno de nosotros con los del conjunto y proponiendoles la siguiente solución:
      Se les perdonaba la deuda de la barra, se le daba dos bocadillos a cada uno de los que pertenecían al conjunto y se olvidaban de las 1500 pesetas. En caso contrario recibirían una paliza tanto ellos como los gorrones y se irían sin cenar y sin un duro.
       Debieron de ver "razonable" la propuesta pues la aceptaron y encima nos pidieron volver otra vez y ya sin gorrones. Y así lo hicieron quince días después.
       El caso es que la iniciativa tuvo tanto éxito que algunos de la pandilla se metieron de lleno en más berengenales y siguieron contratando conjuntos de más categoría. 
       En los años siguientes ya fue normal tener las fiestas con un conjunto tanto en Fiñana como en los pueblos de alrededor.
       Al señor que nos dio la idea de los conjuntos no volvimos a verlo nunca más. Al no saber su nombre lo bautizamos como DON URRUTIA. 
Un recuerdo para los de la Peña de la Botella
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